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Diabetes gestacional: el test de O’Sullivan sin miedo

Diabetes gestacional: el test de O’Sullivan sin miedo

06 Oct 2026 · Maternidad· 18 min de lectura

En consulta me lo dicen casi cada semana: «Diana, me han dicho que tengo que hacerme el test de O’Sullivan y no sé ni qué es, pero ya me han contado que es horrible.» Y yo entiendo ese miedo, de verdad. Cuando una prueba tiene fama de difícil antes incluso de hacerla, la ansiedad llega antes que la propia cita. Pero la realidad que veo en consulta es muy diferente: la mayoría de las mujeres que llegan aterradas salen pensando que no era para tanto.

El test de O’Sullivan forma parte del cribado rutinario del embarazo en España y tiene una lógica clínica muy sólida detrás. No es un diagnóstico. No te dice que tienes diabetes gestacional. Es un primer filtro, una criba que nos ayuda a identificar qué embarazadas necesitan una evaluación más detallada. Y esa distinción, aparentemente pequeña, cambia por completo cómo deberías vivir esta prueba.

En este artículo te voy a contar exactamente qué es el test de O’Sullivan, cómo se hace paso a paso, qué significan los resultados, qué ocurre si el número sale elevado y qué es realmente la diabetes gestacional. Porque la información correcta no solo quita el miedo, sino que te convierte en una mujer más activa y más tranquila en tu propio proceso de embarazo. Y eso, desde mi perspectiva como matrona, marca una diferencia enorme.

Qué es el test de O’Sullivan y por qué forma parte del cribado de diabetes gestacional

El test de O’Sullivan es una prueba de cribado que se realiza de forma rutinaria entre las semanas 24 y 28 de embarazo. Su objetivo es detectar si existe alguna alteración en la forma en que tu cuerpo gestiona la glucosa durante la gestación, lo que podría indicar una diabetes gestacional no diagnosticada.

La palabra clave aquí es «cribado». Un cribado no es lo mismo que un diagnóstico. Es una prueba diseñada para seleccionar a las personas que necesitan un estudio más completo, de entre una población amplia. Es rápida, sencilla y con un umbral de detección deliberadamente sensible, lo que significa que prefiere equivocarse hacia el exceso de precaución que hacia quedarse algo sin detectar. Por eso, un resultado alto en el test de O’Sullivan no te diagnostica nada: solo te señala como candidata a hacer la prueba diagnóstica real, que es la curva de glucosa o SOG (Sobrecarga Oral de Glucosa).

En consulta veo constantemente a mujeres que no entienden esta diferencia, y eso genera una angustia innecesaria. Si el O’Sullivan sale alto, la reacción habitual es pensar «tengo diabetes gestacional». Y no es así. Solo significa que vamos a mirarlo más de cerca.

El test lleva el nombre de John B. O’Sullivan, el médico que lo desarrolló en la década de 1960. Desde entonces ha sido adoptado y adaptado por los sistemas sanitarios de todo el mundo como herramienta de cribado universal. En España, el Ministerio de Sanidad y la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) lo incluyen en el protocolo de control prenatal estándar para embarazos de bajo riesgo. En embarazos con factores de riesgo (obesidad, antecedentes familiares de diabetes tipo 2, diabetes gestacional en embarazos previos, síndrome de ovario poliquístico o glucosuria en orina), puede adelantarse al primer trimestre.

Entender para qué sirve el test de O’Sullivan es el primer paso para quitarle el peso que no le corresponde. Es una herramienta de detección precoz, y la detección precoz está de tu lado.

Cómo se hace el test de O’Sullivan paso a paso

Aquí está la parte que más preguntas genera en consulta. ¿Hay que ir en ayunas? ¿Cuánto tiempo dura? ¿Qué voy a notar? Vamos a desmenuzarlo.

El test de O’Sullivan tiene una característica que lo diferencia de otras analíticas: en la mayoría de los protocolos actuales en España no requiere ayuno previo. Puedes ir habiendo desayunado con normalidad, aunque es recomendable evitar comidas muy copiosas o ricas en azúcar en las horas previas. Cada centro puede tener sus propias instrucciones específicas, así que confirma siempre con tu matrona o ginecóloga antes de la cita.

El procedimiento es el siguiente:

  1. Al llegar al centro, te darán a beber una solución de 50 gramos de glucosa disuelta en agua. Tiene un sabor muy dulce, similar a un refresco muy concentrado. No es agradable para todo el mundo, pero es perfectamente tolerable.
  2. Esperarás durante 60 minutos sin comer ni beber nada más (el agua sola suele estar permitida, pero confirma con tu centro). Durante este tiempo puedes estar sentada tranquilamente.
  3. Al cabo de una hora, te harán una extracción de sangre para medir los niveles de glucosa en sangre.
  4. Eso es todo. La prueba ha terminado. El resultado suele estar disponible en pocos días.

¿Qué puedes notar durante la espera? Algunas mujeres refieren una sensación de calor, náuseas leves o una ligera sensación de mareo, sobre todo si no están acostumbradas a tomar azúcar concentrada o si están en un período de mucho calor. Esto es normal y pasa rápido. Si en algún momento te encuentras muy mal, avisa al personal sanitario.

En consulta siempre digo lo mismo: la prueba es incómoda, no horrible. La diferencia entre esas dos palabras es importante. Incómoda es perfectamente manejable.

Qué significan los resultados del test de O’Sullivan

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El resultado que te importa es el nivel de glucosa en sangre medido a los 60 minutos después de haber tomado la solución. En España, el umbral de corte más utilizado según los protocolos de la SEGO es de 140 mg/dL.

Esto significa:

Hay que matizar algo importante que en consulta me pregunta casi todo el mundo: ¿qué margen hay entre 140 y el «verdadero» problema? Bastante. Estudios poblacionales indican que solo entre un 15 y un 25 % de las mujeres con un O’Sullivan positivo acaban recibiendo un diagnóstico de diabetes gestacional en la curva posterior. Es decir, entre 3 y 4 de cada 5 mujeres que repiten la prueba sale sin diagnóstico.

Además, algunos centros utilizan un umbral de 130 mg/dL para aumentar la sensibilidad del cribado, lo que aumenta aún más la proporción de falsos positivos. Si en tu informe aparece un resultado entre 130 y 139 mg/dL, pregunta a tu matrona o ginecóloga cuál es el protocolo específico de tu centro, porque puede variar.

Lo que quiero que te quedes con esto: un O’Sullivan positivo es una señal de que hay que seguir mirando, no una sentencia.

La curva de glucosa: qué es y cómo se diferencia del O’Sullivan

Si el test de O’Sullivan sale positivo, el siguiente paso es la SOG (Sobrecarga Oral de Glucosa), también conocida como «la curva de glucosa». Esta sí es la prueba diagnóstica. Y esta sí tiene unas condiciones más exigentes.

Para la curva de glucosa diagnóstica:

Los criterios diagnósticos más utilizados en España (según los criterios de Carpenter y Coustan, adoptados por la SEGO) son los siguientes. Se considera diabetes gestacional cuando dos o más de estos valores están alterados:

| Momento | Valor de corte | |—|—| | Ayunas | ≥ 95 mg/dL | | 1 hora | ≥ 180 mg/dL | | 2 horas | ≥ 155 mg/dL | | 3 horas | ≥ 140 mg/dL |

Si solo uno de los valores sale alterado, hablamos de una «intolerancia a la glucosa» o resultado límite, que también requiere seguimiento, aunque no siempre tratamiento farmacológico.

En consulta recuerdo a una mamá que llegó llorando porque le habían dicho que el O’Sullivan había salido alto. Tras hacer la curva, todos los valores eran normales. Cuatro horas de angustia completamente evitables con la información correcta. Por eso insisto tanto en explicar bien los pasos: saber que hay una prueba diagnóstica después del cribado transforma la experiencia completa.

Qué es la diabetes gestacional y por qué ocurre

La diabetes gestacional (DG) es una alteración en el metabolismo de la glucosa que aparece por primera vez durante el embarazo. No es lo mismo que la diabetes tipo 1 ni que la diabetes tipo 2, aunque el mecanismo comparte algunas características con esta última.

Durante el embarazo, la placenta produce hormonas que favorecen el crecimiento fetal, pero que también generan resistencia a la insulina en la madre. Esto es completamente normal: el cuerpo hace que la glucosa esté más disponible en sangre para que el bebé tenga acceso fácil a energía. En la mayoría de las mujeres, el páncreas compensa produciendo más insulina. Pero en algunas, esa compensación no es suficiente y los niveles de glucosa en sangre se elevan por encima de lo deseable. Eso es la diabetes gestacional.

Según los datos del protocolo de la SEGO de 2024, la diabetes gestacional afecta a entre el 6 y el 12 % de los embarazos en España, con variaciones según la población estudiada y los criterios diagnósticos empleados. Es una de las complicaciones más frecuentes del embarazo.

Los factores que aumentan el riesgo incluyen el índice de masa corporal elevado antes del embarazo, tener más de 35 años, antecedentes familiares de diabetes tipo 2, diabetes gestacional en embarazos anteriores, síndrome de ovario poliquístico, macrosomía fetal en embarazos previos (bebé grande) y determinadas etnias con mayor predisposición genética.

Lo importante que quiero subrayar: tener factores de riesgo no significa que vayas a desarrollar diabetes gestacional. Y no tener ningún factor de riesgo no te protege completamente de ella. Por eso el cribado es universal.

Qué ocurre si te diagnostican diabetes gestacional

Recibir un diagnóstico de diabetes gestacional puede ser un impacto emocional importante. Lo entiendo. En consulta lo veo y lo acompaño. Pero quiero que sepas algo fundamental: la diabetes gestacional, bien manejada, no significa un embarazo de alto riesgo automático ni un parto necesariamente complicado.

El tratamiento se organiza en varios niveles, de menor a mayor intervención:

1. Cambios en la alimentación. Es el primer paso y el más importante. No se trata de no comer hidratos, sino de distribuirlos bien a lo largo del día, evitar picos de glucosa y priorizar alimentos de bajo índice glucémico. La mayoría de mujeres con diabetes gestacional se maneja solo con dieta.

2. Ejercicio físico moderado. Caminar 30 minutos después de las comidas principales tiene un efecto demostrado en el control de la glucosa postprandial. La actividad física ayuda a los músculos a usar la glucosa de forma más eficiente.

3. Autocontrol glucémico. Te darán un glucómetro para medir tu glucosa en casa, en ayunas y después de las comidas. Esto permite ajustar la alimentación y detectar patrones.

4. Insulina. Solo si con dieta y ejercicio no se consiguen los objetivos de glucemia, se añade insulina. Esto ocurre en aproximadamente un 20-30 % de los casos de diabetes gestacional. La metformina es una alternativa en algunos centros, aunque en España la insulina sigue siendo el tratamiento farmacológico de primera elección según el protocolo de la SEGO.

Con un buen control, la inmensa mayoría de los embarazos con diabetes gestacional termina con un parto a término y un bebé sano. Sí puede haber un seguimiento más estrecho: más ecografías de control de crecimiento fetal, monitorización adicional en las últimas semanas, y en algunos casos una discusión sobre el momento del parto. Pero el objetivo siempre es que tengas la experiencia más fisiológica posible dentro de tu situación.

Qué pasa después del parto con la diabetes gestacional

Aquí hay algo que muchas mujeres no saben y que en consulta me parece fundamental explicar: la diabetes gestacional suele desaparecer tras el parto, pero no siempre y no del todo.

En la mayoría de los casos, cuando la placenta se expulsa, las hormonas que generaban la resistencia a la insulina desaparecen y la glucemia vuelve a la normalidad en pocos días. Por eso, entre las 6 y las 12 semanas postparto se recomienda repetir una prueba de tolerancia oral a la glucosa para confirmar que todo ha vuelto a la normalidad.

El seguimiento postparto es importante porque haber tenido diabetes gestacional es un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 a lo largo de la vida. Los estudios indican que entre el 15 y el 50 % de las mujeres que tuvieron diabetes gestacional desarrollarán diabetes tipo 2 en los siguientes 5 a 15 años. Un rango amplio, porque depende mucho del peso, el estilo de vida y la predisposición genética. La buena noticia: mantener un peso saludable, una alimentación equilibrada y actividad física regular reduce de forma significativa ese riesgo. La maternidad puede ser un punto de inflexión positivo para establecer hábitos de salud que te acompañen toda la vida.

📚 Evidencia científica

El cribado universal de diabetes gestacional tiene un respaldo científico sólido. Según el protocolo de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia de 2024, el cribado con el test de O’Sullivan entre las semanas 24 y 28 de gestación está recomendado para todas las embarazadas, independientemente de sus factores de riesgo.

La evidencia publicada en revistas como Diabetes Care y el American Journal of Obstetrics and Gynecology respalda que detectar y tratar la diabetes gestacional reduce el riesgo de macrosomía fetal, es decir, bebés con peso excesivo al nacer, así como de complicaciones durante el parto asociadas a ese mayor tamaño. Varios estudios aleatorizados han mostrado que el tratamiento activo de la diabetes gestacional, comparado con la no intervención, disminuye de manera significativa la tasa de preeclampsia, cesárea por desproporción cefalopélvica y trauma obstétrico. (Landon et al., 2009, The New England journal of medicine)

Asimismo, la revisión Cochrane sobre intervenciones para la diabetes gestacional, actualizada en años recientes, concluye que las intervenciones en el estilo de vida, y en particular la combinación de dieta y ejercicio, son eficaces para reducir la glucemia y mejorar los resultados perinatales en mujeres con diabetes gestacional diagnosticada. (Brown et al., 2017, The Cochrane database of systematic reviews) Estos hallazgos apoyan el enfoque de tratamiento escalonado que utilizamos en la práctica clínica habitual.

La evidencia también señala que el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 tras una diabetes gestacional es elevado y real. Un estudio publicado en The Lancet encontró que las mujeres con antecedente de diabetes gestacional tienen hasta siete veces más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que las mujeres sin ese antecedente, lo que justifica el seguimiento a largo plazo y las recomendaciones de estilo de vida saludable. (McIntyre et al., 2019, Nature reviews. Disease primers)

Preguntas que me hacen en consulta sobre el test de O’Sullivan

Antes de cerrar, quiero responder a las preguntas que me repiten más en consulta, porque sé que muchas de vosotras estáis buscando exactamente estas respuestas.

¿Puedo desayunar antes del test de O’Sullivan? En la mayoría de los protocolos actuales en España, sí. No requiere ayuno. Pero evita un desayuno muy cargado de azúcar y confirma las instrucciones de tu centro, porque puede haber diferencias.

¿Puedo hacer el test si tengo náuseas? Si tienes náuseas intensas de embarazo, comenta con tu matrona o ginecóloga antes de la prueba. En algunos casos se puede ajustar el momento. Si vomitas después de tomar la solución de glucosa, la prueba no es válida y habrá que repetirla.

¿El test afecta al bebé? No. La cantidad de glucosa que tomas es completamente segura para el feto. Lo notará como lo nota cualquier subida puntual de glucosa tras una comida dulce, algo que no le cause ningún daño.

¿Si el O’Sullivan sale alto, ya no puedo tener un parto vaginal? El resultado del O’Sullivan, por sí solo, no cambia nada de tu plan de parto. Incluso un diagnóstico de diabetes gestacional bien controlada no implica automáticamente una cesárea. Eso depende de muchos factores más.

¿Puedo hacer algo para preparar el test? No existe preparación especial más allá de seguir una alimentación normal los días previos. No te pongas a comer mucho azúcar ni a evitarlo completamente. Tu alimentación habitual es la más representativa de tu situación real.


Espero que este artículo haya puesto en su sitio una prueba que muchas veces genera un miedo desproporcionado. El test de O’Sullivan es una herramienta de cribado pensada para ayudarte, no para asustarte. Y si el resultado requiere seguir mirando, lo que tendrás a tu lado es un equipo sanitario que trabaja para que tú y tu bebé estéis lo mejor posible.

Si tienes dudas sobre tu caso concreto, cuéntaselas a tu matrona en la próxima visita. Y si te ha resultado útil este artículo, compártelo con alguna amiga embarazada que también tenga la prueba próxima. A veces la información correcta es el mejor regalo que puedes hacer.

Puedes seguir leyendo sobre el seguimiento del embarazo en el artículo sobre las visitas del embarazo trimestre a trimestre y sobre cómo prepararte para el parto en la guía de preparación al parto de Diana. Si tienes dudas sobre tu alimentación durante el embarazo, también encontrarás información útil en el artículo sobre nutrición en el embarazo.

Recuerda: este contenido es informativo. Consulta siempre con tu matrona o ginecóloga ante cualquier duda sobre tu situación particular.

📚 Bibliografía

Preguntas frecuentes

¿Hay que ir en ayunas al test de O’Sullivan?

En la mayoría de los protocolos actuales en España no es necesario el ayuno previo. Puedes desayunar con normalidad, evitando comidas muy ricas en azúcar. Confirma siempre las instrucciones específicas de tu centro sanitario, porque puede haber pequeñas diferencias entre hospitales.

¿Qué pasa si el test de O’Sullivan sale alto?

Un resultado positivo en el O’Sullivan no significa que tengas diabetes gestacional. Solo indica que necesitas hacer la prueba diagnóstica completa, la curva de glucosa o SOG. Entre el 75 y el 85 % de las mujeres con O’Sullivan positivo sale sin diagnóstico en esa segunda prueba.

¿El test de O’Sullivan es peligroso para el bebé?

No. La cantidad de glucosa que tomas durante el test es completamente segura para el feto. No representa ningún riesgo conocido para el desarrollo del bebé ni para la placenta.

¿Si me diagnostican diabetes gestacional, tendré que ponerme insulina?

No necesariamente. La primera línea de tratamiento es siempre la alimentación adaptada y el ejercicio moderado. Solo si con estos cambios no se alcanzan los objetivos de glucemia se añade tratamiento farmacológico, que en España suele ser insulina. Esto ocurre en aproximadamente un 20-30 % de los casos.

¿La diabetes gestacional desaparece después del parto?

En la mayoría de los casos sí, porque las hormonas placentarias que generaban la resistencia a la insulina desaparecen. Aun así, se recomienda repetir una prueba de tolerancia a la glucosa entre las 6 y las 12 semanas postparto para confirmarlo, y mantener un seguimiento a largo plazo dado el mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

¿Puedo hacer algo para prevenir la diabetes gestacional?

Mantener un peso saludable antes del embarazo, seguir una alimentación equilibrada y hacer ejercicio moderado de forma regular son las medidas con mayor evidencia para reducir el riesgo. Aun así, la diabetes gestacional puede aparecer incluso sin factores de riesgo, por lo que el cribado es universal.

Este contenido ha sido elaborado con asistencia de IA. No sustituye el consejo individualizado de tu matrona o médico.

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Contenido elaborado con asistencia de IA · Tecnología de Yuniax.ai

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