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Tos ferina y vacunación en el embarazo: por qué vacunarse en el tercer trimestre protege a tu bebé

Tos ferina y vacunación en el embarazo: por qué vacunarse en el tercer trimestre protege a tu bebé

11 Ago 2026 · Embarazo· 14 min de lectura

Tos ferina y vacunación en el embarazo: por qué vacunarse en el tercer trimestre protege a tu bebé

Cuando hablo con las gestantes que acuden a mi consulta, hay una pregunta que escucho con mucha frecuencia: «¿De verdad necesito ponerme esa vacuna si ya estoy embarazada?». La respuesta es un sí rotundo, y en este artículo quiero explicarte con detalle el porqué. La vacuna de la tos ferina durante el embarazo no es un trámite burocrático; es, literalmente, el escudo más eficaz que puedes ofrecerle a tu bebé antes de que llegue al mundo.


Qué es la tos ferina y por qué es tan peligrosa en los recién nacidos

La tos ferina, también llamada pertusis, es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis. Su nombre popular viene del característico sonido de «gallo» que producen los pacientes al intentar respirar después de un acceso de tos violento y prolongado.

En adultos y niños mayores, la tos ferina suele ser una enfermedad muy molesta pero manejable. El problema surge con los lactantes menores de dos o tres meses, que es precisamente el grupo de mayor riesgo. Estos bebés:

Las estadísticas son elocuentes: la mortalidad por tos ferina se concentra de forma abrumadora en los lactantes menores de 3 meses, y la mayoría de ellos se contagia de un familiar cercano —con frecuencia un progenitor— antes de haber recibido ninguna dosis de vacuna.


Cómo funciona la estrategia de vacunación materna

La solución a este dilema epidemiológico existe, y se llama vacunación materna o estrategia cocoon activa. La lógica es elegante: si vacunamos a la madre durante el embarazo, su sistema inmune fabrica anticuerpos específicos frente a Bordetella pertussis. Esos anticuerpos —de tipo IgG— atraviesan la placenta de forma activa durante el tercer trimestre y se acumulan en el feto.

Cuando el bebé nace, llega al mundo con una cantidad considerable de anticuerpos maternos circulando en su sangre. Esa «herencia inmunológica» le proporciona una protección pasiva durante las primeras semanas o meses de vida, precisamente el período más crítico antes de que su propio sistema inmune empiece a responder a las vacunas del calendario infantil.

Este mecanismo se conoce como transferencia transplacentaria de anticuerpos maternos y es el mismo principio que explica por qué los bebés tienen cierta protección frente al sarampión en los primeros meses si sus madres están inmunizadas.


Por qué se recomienda específicamente el tercer trimestre

La ventana de semanas 27 a 36 de gestación no es arbitraria. Existe una razón fisiológica muy concreta.

La transferencia de anticuerpos IgG a través de la placenta se produce de manera activa mediante receptores específicos llamados FcRn (receptor neonatal para la fracción Fc). Este proceso se intensifica significativamente a partir de la semana 28 de gestación y alcanza su máxima eficiencia durante las semanas previas al parto.

Si la vacuna se administra demasiado pronto —por ejemplo, en el primer trimestre—, los niveles de anticuerpos en la madre habrán alcanzado su pico y empezado a descender antes de que la transferencia placentaria sea óptima. Si se administra demasiado tarde —por ejemplo, en la semana 37 o después—, puede no haber tiempo suficiente para que el organismo materno genere una respuesta inmune robusta y para que los anticuerpos crucen la placenta en cantidad suficiente.

La semana 28-32 suele citarse como el momento ideal por varias razones:

  1. La transferencia placentaria está activa y es eficiente.
  2. Quedan varias semanas hasta el parto, lo que permite que los anticuerpos se acumulen en el feto.
  3. En la mayoría de los sistemas sanitarios, coincide con una visita programada de seguimiento prenatal.

En términos prácticos, si por cualquier motivo no te has vacunado en ese intervalo óptimo, es mejor vacunarse tarde que no vacunarse. Incluso una vacunación en la semana 34 o 35 confiere cierta protección.


La vacuna Tdap: qué contiene y cómo actúa

La vacuna que se utiliza en el embarazo es la Tdap (toxoide tetánico, toxoide diftérico reducido y componentes pertúsicos acelulares). En España, las marcas comerciales autorizadas para uso en adultos son Boostrix® y Adacel®.

Algunos puntos importantes para desmitificar dudas frecuentes:


📚 Evidencia científica

La recomendación de vacunar frente a la tos ferina en el tercer trimestre del embarazo está sólidamente respaldada por investigación de alta calidad. Estos son algunos de los hallazgos más relevantes:

1. Eficacia superior al 90% en lactantes pequeños (Estudio Amirthalingam, The Lancet, 2014)

El estudio publicado en The Lancet por Amirthalingam y colaboradores analizó datos del programa de vacunación materna implantado en Inglaterra a partir de 2012. Los resultados mostraron una eficacia del 91% en la prevención de tos ferina confirmada en lactantes menores de 3 meses cuyas madres habían sido vacunadas durante el embarazo. Este trabajo fue fundamental para consolidar las políticas de vacunación materna en muchos países europeos. Enlace al estudio en PubMed

2. Seguridad demostrada en madre y recién nacido (Munoz et al., JAMA, 2014)

El ensayo clínico liderado por Munoz y publicado en JAMA evaluó la seguridad e inmunogenicidad de la vacuna Tdap administrada durante el tercer trimestre. Las conclusiones fueron claras: no se observaron diferencias significativas en los resultados perinatales (prematuridad, peso al nacer, puntuación Apgar) entre las madres vacunadas y el grupo control. Además, los bebés nacidos de madres vacunadas mostraron niveles de anticuerpos significativamente más elevados al nacer y al mes de vida. Enlace al estudio en PubMed

3. Posición oficial de la OMS (2015)

El documento de posición de la Organización Mundial de la Salud sobre las vacunas frente a la pertusis establece que la vacunación de mujeres embarazadas es una estrategia eficaz para reducir la morbilidad y mortalidad por tos ferina en lactantes pequeños. La OMS recomienda que los países con alta carga de enfermedad en este grupo de edad implementen programas de vacunación materna como medida prioritaria de salud pública. Enlace al documento OMS


La estrategia cocoon: cuando no es suficiente con vacunar solo a la madre

Además de la vacunación materna, existe la llamada estrategia cocoon (capullo de protección), que consiste en vacunar a todas las personas del entorno cercano del recién nacido: padre, abuelos, cuidadores habituales y cualquier persona que vaya a tener contacto estrecho con el bebé en sus primeras semanas de vida.

La lógica es reducir la probabilidad de que algún familiar sea el vector de transmisión hacia el lactante. Esta estrategia es un complemento, no un sustituto, de la vacunación materna.

En la práctica, en España se recomienda:


Qué ocurre si ya me vacuné en un embarazo anterior

Una pregunta muy frecuente es si hay que repetir la vacunación en cada embarazo. La respuesta es sí, en cada gestación.

Los anticuerpos inducidos por la vacuna no son permanentes: sus niveles descienden con el tiempo. Aunque una madre haya sido vacunada en su embarazo anterior hace dos o tres años, los títulos de anticuerpos en el momento de un nuevo embarazo pueden ser insuficientes para garantizar una transferencia transplacentaria protectora al nuevo bebé.

Además, cada recién nacido necesita sus propios anticuerpos, que dependen directamente de los niveles maternos en el momento del parto. Por eso, el Ministerio de Sanidad español, siguiendo las recomendaciones de organismos internacionales, establece que la vacunación Tdap se repite en cada embarazo, independientemente del historial vacunal previo de la madre.


Efectos secundarios y qué esperar después de la vacuna

La vacuna Tdap es generalmente muy bien tolerada. Los efectos adversos más frecuentes son locales y leves:

Los efectos adversos graves son extremadamente raros. El perfil de seguridad de esta vacuna en embarazadas ha sido evaluado en estudios con miles de participantes y no se ha observado un aumento del riesgo de complicaciones obstétricas ni neonatales.

Si tienes molestias en el punto de inyección, puedes aplicar frío local (nunca calor) y, si es necesario, consultar con tu matrona o médico sobre el uso de paracetamol, que es el analgésico de referencia durante el embarazo.


Situaciones especiales: cuándo consultar antes de vacunarse

Aunque la vacuna Tdap es segura para la inmensa mayoría de las gestantes, hay algunas situaciones en las que conviene una valoración individualizada antes de administrarla:

En cualquier caso, si tienes dudas sobre tu historial o padeces alguna enfermedad crónica, comenta tu situación con tu matrona o ginecólogo antes de la cita de vacunación.


Cómo se integra la vacunación en el seguimiento prenatal en España

En el sistema sanitario español, la vacunación frente a la tos ferina durante el embarazo forma parte del Programa de Atención al Embarazo en todas las comunidades autónomas, aunque puede haber pequeñas variaciones en el circuito administrativo según el territorio.

Habitualmente, en la visita de la semana 28 (o en torno a ella), la matrona o el equipo de atención primaria revisa el carné de vacunación de la gestante y programa la administración de la Tdap si procede. La vacuna se administra habitualmente en el centro de salud, de forma gratuita y dentro del calendario de vacunación del adulto.

Mi recomendación desde la consulta es que, si llegas a la semana 26-27 y nadie te ha hablado todavía de esta vacuna, no esperes y pregunta activamente en tu próxima visita prenatal. No es un tema menor.


Preguntas frecuentes sobre la vacuna de la tos ferina en el embarazo

¿En qué semana exacta debo ponerme la vacuna de la tos ferina?

El Ministerio de Sanidad español recomienda administrarla entre las semanas 27 y 36 de gestación, idealmente en torno a la semana 28-32 para maximizar la transferencia de anticuerpos al bebé. Si por algún motivo no puedes hacerlo en ese rango, consulta con tu matrona; incluso una vacunación algo más tardía puede ser beneficiosa.

¿Es segura la vacuna Tdap durante el embarazo?

Sí. Múltiples estudios y organismos internacionales como la OMS, el ACIP estadounidense y las agencias europeas de medicamentos avalan su seguridad. No contiene virus ni bacterias vivos, y los datos acumulados en decenas de miles de embarazadas no muestran un aumento del riesgo de resultados adversos maternos ni neonatales.

¿Protege también al bebé después del nacimiento si le doy el pecho?

La lactancia materna transfiere algunos anticuerpos —especialmente IgA secretora— a través del calostro y la leche materna, lo que aporta cierta protección en las mucosas del bebé. Sin embargo, la protección sistémica principal frente a la tos ferina viene de los anticuerpos IgG transferidos por vía transplacentaria durante el embarazo. La lactancia es un beneficio adicional, pero no sustituye a la vacunación materna.

¿Necesito vacunarme en cada embarazo aunque ya me la puse antes?

Sí. Se recomienda vacunarse en cada embarazo porque los niveles de anticuerpos descienden con el tiempo. Una vacunación de hace dos o tres años puede no garantizar concentraciones suficientes para una transferencia protectora al nuevo bebé. Cada gestación requiere su propia dosis de Tdap.

¿Qué pasa si no me vacuno y mi bebé contrae tos ferina?

Los lactantes menores de 2-3 meses que contraen tos ferina tienen un riesgo elevado de complicaciones graves: apneas, hospitalización en unidades de cuidados intensivos neonatales, neumonía y, en casos raros, la muerte. La tos ferina en un recién nacido puede ser silenciosa al principio —sin el «graznido» típico— y manifestarse principalmente con pausas respiratorias, lo que la hace especialmente peligrosa. La vacunación materna es la estrategia más eficaz disponible para prevenir esta situación.


Conclusión: una decisión que tomas por dos

La vacuna de la tos ferina en el tercer trimestre del embarazo es uno de esos gestos aparentemente sencillos que tienen un impacto enorme. Con una sola inyección, en un momento bien elegido de tu gestación, estás dotando a tu bebé de un escudo inmunológico para las semanas más vulnerables de su vida.

La evidencia científica es consistente, la seguridad está documentada y la recomendación es unánime entre los organismos de salud nacionales e internacionales. No es una moda ni una recomendación provisional: es una medida consolidada que ya ha salvado vidas de lactantes en los países donde se implementó de forma sistemática.

Si tienes dudas, preocupaciones o quieres entender mejor cómo se integra esta vacuna en tu seguimiento prenatal, tu matrona es la profesional de referencia para acompañarte en esta decisión. Pregunta, infórmate y actúa con tiempo. Tu bebé te lo agradecerá desde sus primeros días.


¿Tienes dudas sobre la vacunación en el embarazo o sobre algún otro aspecto de tu seguimiento prenatal? Déjame tu pregunta en los comentarios y te respondo con gusto.

📚 Bibliografía

Preguntas frecuentes

¿En qué semana exacta debo ponerme la vacuna de la tos ferina?

El Ministerio de Sanidad español recomienda administrarla entre las semanas 27 y 36 de gestación, idealmente en torno a la semana 28-32 para maximizar la transferencia de anticuerpos al bebé.

¿Es segura la vacuna Tdap durante el embarazo?

Sí, múltiples estudios y organismos internacionales como la OMS avalan su seguridad; no contiene virus vivos y los datos acumulados en miles de embarazadas no muestran riesgos para la madre ni para el feto.

¿Protege también al bebé después del nacimiento si le doy el pecho?

La lactancia materna transfiere algunos anticuerpos a través del calostro y la leche, pero la protección principal al recién nacido viene de los anticuerpos transferidos por vía transplacentaria durante el embarazo.

¿Necesito vacunarme en cada embarazo aunque ya me la puse antes?

Sí, se recomienda vacunarse en cada embarazo porque los niveles de anticuerpos descienden con el tiempo y la inmunización repetida garantiza concentraciones protectoras altas en cada recién nacido.

¿Qué pasa si no me vacuno y mi bebé contrae tos ferina?

Los lactantes menores de 2-3 meses que contraen tos ferina tienen riesgo elevado de complicaciones graves como apneas, hospitalización en UCI y, en casos raros, muerte; por eso la vacunación materna es tan relevante.

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